
Es difícil de aguantar, forzar la sonrisa. Saciar mis ganas estúpidas...resignarme.
Y presiento que mi predestinado hilo rojo ( el que nos une, conecta desde el principio) esta lo suficientemente enredado, por que no se me esta haciendo sencilla la labor.
La Ley del magneto lo acerca, mi Ley lo repele(y se repite).
Cada caída implica un golpe agobiante, pero nada reparador, no hay aprendizaje.
Y me culpo a mi mismo, y lo culpo a mi signo, y lo culpo al foco, ese que te conté.Lo culpo al destino.
Entre enredos, reflexiones de te, canciones de otra época... ahogo un poco este malestar y como si fueran bloques en el fondo, las voy encimando para salir del pozo.
Intento cortar los días con horas de sueño, pero ahí tengo aun mas problemas. Entonces escribo y las cosas van tomando un poco (y solo un poco) de claridad.
Y no entiendo todavía mi forma de querer, o mejor dicho, lo que quiero querer. Mi caprichoso gusto por lo que no hace bien.
Solo entiendo lo que hago mal cuando me odio en otros.
Y entiendo la forma que tienes, cuando lo soy con otros.
Y voy pasando de otros, a vos, y ese pasaje de estado, esos bruscos cambios...me están agobiando.
Así de enredado estoy, estamos.