
Su nombre se imponía en la agenda y entonces la promesa: No voy a ceder. Se rompía y ahí me encontraba marcando su número. Entre líneas, gruesas, finas y alguna que otra, torcida comencé a analizar…
- Que tal si esta esperando a que YO de el primer paso?
- Que si es la persona de mi vida y yo por orgulloso lo dejo pasar?
- Que si soy lo ultimo en su cabeza?
Y por ultimo, y no menos importante, Que si esta con alguien en ese momento?
Pero lo cierto es que definitivamente necesito fuerza divina para no ser tan dócil.